30/1/10

¿Dicotomía?



Estoy tratando de concentrarme. He venido aquí, toda impetuosa y llorona, dispuesta a escribir mil saetas de amor y odio. Sin rima y sin tono, desordenadas y tétricas. Que no sé si me convienen.No consigo ordenar mis ideas. Ni dejar de hablar para él. Apartarlo por un momento y volver a mí me está costando... Mira, no voy a mentir más, me está jodiendo demasiado su recuerdo, día a día, no se salen de mi cabeza todas aquellas mentiras y les doy vuelta y me revuelco más en mi propio barro y no me sirve de nada, lo sé, pero es que si tuviese la más mínima idea de como salir de esto... ¿no crees que lo haría? Lo he probado todo, que alguien me de ideas por favor. ¿Cómo se huye de algo que no te conviene ni a la de tres?
Creo que sé como, pero por ahora no he tenido suerte...
Cómo odio cuando lo mencionan, o leo su nombre, o lo que sea, cuando percibo que aún existe mis remordimientos vuelven a acomplejarme y a dejarme tan enana... pequeñita, deformada, fea, idiota, estúpida...
Sí... como decía la canción... I'm half Jill... ¡and half Jack!


[Half Jack - Dresden Dolls]
Bajo agua a medias,
soy la mitad de la hija de mi madre,
una fracción aún por discutir.
La colección entera,
la mitad del precio por el que están preguntando,
en la mitad del camino a la casa que tendré.

Mitad accidental,
la mitad de dolor todo instrumental,
tengo un montón sobre lo que pensar.
¿Crees que están bromeando?
Tienes que ir a provocarlos...
Me pregunto si es hora de que lo averigües.

Es mitad de biología y mitad de cirugía correctora que fue mal.
Encontrarás algo divertido si gastas aquí demasiado -
hace tiempo, en algún agujero negro, antes de que tuvieran estas pastillas para hacerlo volver...

Soy mitad Jill... ¡Y mitad Jack!

Dos mitades son iguales,

un cruce entre dos males.
No es una parte envidiable.
Pero si escuchas,
aprenderás a oír la diferencia,

entre las mitades y las no mitades.

Y cuando le dejo entrar siento mis costuras poniéndose enfermas...
Yo trato de expulsarlo de mí, pero como ella dijo: la sangre es más gruesa.

Veo a mi madre en mi cara, pero sólo cuando viajo...
Corro lo más rápido que puedo pero Jack viene cayendo después...

Y cuando soy lo suficientemente valiente y encuentro una manera inteligente de patearlo fuera y estoy tan elevada... no, tú y todo tu amor podríais derribarme...
A la octogésima tercera él nunca encontró las palabras mágicas para cambiar este hecho:

Soy mitad Jill... ¡Y mitad Jack!

Ahora estoy mitad de camino de casa,
mitad de esperanza

para un enfrentamiento,
porque no soy lo suficientemente grande para albergar esta multitud.
Me destrozará, pero sacrificaré mi cuerpo...
si eso significa sacar la parte de Jack fuera.

Mira
a Jack
correr...

¡Mira a Jack correr!


Por fin entiendo la canción, increíble. Jamás pensé así en ella y ha sido por pura casualidad que estuviese escuchando el grupo mientras escribía, estaba buscando una palabra más para definirme y al segundo miro el reproductor y veo como cambiaba de canción y comenzaba a sonar esta. Que la disfruteis, a ver si le sacais el mismo sentido que yo.

Lírika.
Por culpa de esto ahora sufro una especie de mitosis...

25/1/10

Esto no lo aprendí en clase...




Debería dormirme ya... pero siento la urgente necesidad de hablarle a alguien y mi gato hace como que me escucha, pero no. Además no para de acosarme.
Y bueno... yo venía a hablar de amor y odio. Sí, es algo en lo que he estado pensando hoy durante todo el día. En venir aquí y compartir mis opiniones y emociones sobre tan famosos antagonistas. Temas tan recurridos (¿o recurrentes?) , tan tan tan usados. Taaaaaaan, tan tan tan tan tan, copiados. Ya da hasta pereza. Pero es así, lo tengo asumido, en estos casos el ser humano es jodidamente simple (siempre ha sido así y siempre lo será - diría Guille, jaja). Y yo no sé, pero me sorprende que... el amor sea tan odiado y el odio tan ignorado. ¿Cómo no se da cuenta la gente de ello? ¿O son etapas de la vida? El amor, como lado positivo de la vida, como opción, hasta supone una actitud. Y es una visión del mundo muy rechazada. Lo tengo comprobadísimo. La única época de mi vida en la que he podido amar sin avergonzarme (qué palabra más rara, leñe) ha sido cuando pequeña, cuando no tenía sentido fijarme en el resto de la sociedad. En el momento en el que se burlan de que llamas a tu madre "mami" deja de estar de moda mostrar sentimientos positivos. Derrepente lo entiendes, no debes mostrar tus pensamientos. Con esto y según el patrón personal de cada uno, algunos se vuelven más introvertidos o no. Diferenciados entre los que juegan al fútbol y los que juegan a la consola. O en las chicas... ¡uf! ¡realmente no sé como sería en las chicas! Ah, sí, en las chicas se divide entre las que juegan a las muñecas, charlan, cotillean con otras chicas y las que juegan a la consola, con otros chicos. También están hasta ¡las que juegan al fútbol! con otros chicos, jaja, pero eso es caso a parte. Años después, realmente introvertidos digievolucionan a los llamados frikis, góticos, punks, loquesea. Es el extremo del odio plastificado. Estas personas odian a la gente "normal". Es comprensible, han sido evitados, insultados, discriminados durante los pocos años que llevan de vida por personas que jugaban al fútbol o hablaban de faldas. Es decir, estas personas, odian el amor. Desde el punto de vista contrario, las personas que no conocen el extremo de la negatividad, únicamente valoran el amor, tristemente no un amor verdadero, pero todo lo que les parezca un poco oscuro lo tacharán y les dará miedo, por lo desconocido. Justo me refiero a que este grupo de gente, ignora el odio.
Esta es una reflexión que he tenido hoy y bueno, pensé en escribirla. Me explayaría más en razones psicológicas y otros, pero es tarde y debería dormir.

Au Revoir,
Lírika.

3/1/10

¿Qué hago con las cosas que no digo a la cara?


Bota, rebota y en tu cara explota…

A veces pienso que mi capacidad para hacer como si no pasase nada es extraordinaria; también pienso que igual es mi capacidad para procurar que siempre pase algo. ¿Qué es esto? Que los que no tienen problemas se los inventan. ¿Y a qué viene? Pues viene de que hay días en los que me levanto con una sensación triste, la mayoría, creo que tengo ese sentimiento como “default”, cuando no sé como sentirme. Es una pesadez inaguantable, piensas todo el rato que hay algo que has hecho mal y que mereces estar triste. Es decir, es una apatía sin sentido que me gustaría cambiar, el problema es que cuando esto sucede no me doy cuenta de que lo hago sin razón aparente. ¿Y a qué más viene? Pues viene, o mejor, va, a las típicas personas que hacen un mundo de nada, los cuales desaprovechan su vida con gilipolleces varias y encima me salpican su sangre; aquellos con una retroalimentación negativa, que es lo único que saben ver… […]. Mis neurotransmisores se pelean a lo braveheart (y ¿te lo puedes creer? no he visto la película, bueno sí, pero de peque, y no me acuerdo) con sólo pensar en una serie de sucesos y datos del pasado… mejor dejarlo, sí. Lo increíble es la manera estúpida en que manejan sus vidas o más bien, se evaden de ellas. No, no, lo más increíble es la manera en que esta mierda me está afectando.

Huir… Necesito una redefinición del concepto por favor.

No, no me voy a replantear si hice bien en su momento. Sólo es que… me jode, me jode muchísimo haber perdido tanto tiempo, y echar un vistazo y ver que… las cosas no han cambiado. Que sigue siendo igual… No consigo pasar página del todo. Pero he jurado a los dioses del Olimpo que reconstruiré mi alma, trocito a trocito malgastado y derrotado. El sol va a ver como soy de imbatible. Me está costando, pero estoy casi a punto de volver a coger las riendas de mi vida. Y si lo consigo, os vais a enterar.



No, aún no me despido, hoy tengo ganas de escribir.

Y todo esto… ¿será que mis ojos me piden volver a amar?

Estoy idiota si realmente es eso. Yo qué sé… siempre me he sentido sola, y antes me tiraba de los pelos por esa inquietud solitaria pero he aprendido a degustar los momentos con el ruido o música propios de mi mente. Como aquella tarde en el Erosky, ese día estaba especialmente melancólica. Como una loca sin sentido me colé en la zona de la terraza a la cual está prohibido pasar, es una explanada inmensa, un suelo gris lleno de charcos, y comencé a caminar y a caminar esquivando los dibujos del agua en el suelo, imaginando formas, pensando en qué me incitaba a caminar por aquel lugar. Imaginaba que había cámaras y las buscaba con la mirada, pero no me importaba si algún personaje importante de seguridad venía y me… yo qué sé, me denunciase, pidiese el carnet, me echase del centro comercial o simplemente me dijese que me fuese de ahí. La sensación de tensión por esa estupidez me aliviaba y me hacía sentir un poco viva. Llegué hasta el final, donde visto desde la carretera se encuentra la fachada principal del edificio, me incliné sobre el poyete y observé el pobre paisaje, recorrí la mirada por los lugares en dónde sin duda había vivido más de un momento especial, como el castillo… maldito castillo, digo yo. Y me preguntaba cuanto tardaría el guarda en echarme. Me di la vuelta y vi que a mi izquierda la explanada de suelo gris mojado seguía a lo ancho más que largo… pero calculé que al de seguridad le quedaba poco para llegar y decidí explorar esa parte algún otro día en el que cumpliese los mismos requisitos emocionales. Con esto, comencé mi marcha atrás y llegando a la valla vi al señor del encuentro inevitable. Sin temerlo ni nada, delante suya esquivé la valla como lo había hecho para entrar y me dirigí a él directamente.


- Perdona, por ahí no se puede pasar – dijo.

- Ah lo siento, pensé que las vallas eran sólo por alguna obra y no más.

- Pues no… es una zona restringida, ¿estabas tú sola?

- Sí…

El walkie-talky le pitó y dijo: Ya he encontrado al individuo, es sólo una chica. Correcto, afirmativo respondió el aparato, o algo así.

- Y, perdone, bueno, sólo estaba paseando y mirando las vistas, es un terreno muy desaprovechado, ¿no van a convertirlo en alguna zona de ocio?

- Sólo soy un guarda no sé que van a hacer ahí, para zona de ocio ya está esta parte de la terraza.

- Tiene razón, muchas gracias, adiós. – Y le sonreí.

Me pregunto que guardaban en aquél lugar para prohibirlo de esa manera. Por lo narrado, se ve que me va el riesgo, sí, lo próximo, puenting, jaja. Estas cosas que me pasan, son realmente curiosas, no sé si las haré por aburrimiento, creo que es simple espontaneidad, pero esa vez hice aquello porque me divertía burlar una norma establecida, estaba ahogadamente triste, de estas veces en que si te mueres no te das ni cuenta. En esos momentos, no tenía nada que perder.

Bueno, aprovecho esta entrada para anunciar mi regreso a esta otra vida online, pues vuelvo a tener internet (aunque como era de esperar ya me esté dando algunos disgustos) y que espero, si tengo tiempo, escribir más a menudo. Con esta facilidad os contaré más sobre mí y gilipolleces varias, ya que no serán textos escritos a conciencia en mi casa… depurados y en tono solemne sino que serán tonterías escritas in vivo… bueno, bueno, no os emocionéis que a saber si realmente lo cumplo, que acercan los totales de la facultad y … y eso, que me amargo, jaja.


Ya sí, me despido. Volveremos a vernos, y antes.



Ya tenéis Lírika pa’ rato.