25/3/09

Loable.





Sí, reciente-mente, me encuentro amargada. Amargada-mente. Es un estado que suelo celebrar a menudo con un toque de pasividad y un sentimiento agrio, por todo. Eso te hace sentir... totalmente incompleta. Sabes que algo falta, pero ... te da igual.
Pero, no hace falta ser muy inteligente,
para darse cuenta que ¿de que sirve una vida sin motivación?, para nada. Para ser un vivo muerto. De nuevo, tampoco es que me moleste, estoy pasiva, como ya lo dijo Eduardo.
Puede que mañana me levante con una cara nueva. Pero sin duda, esta es mi mejor forma de expresión, por eso escribo esto.
¿Los motivos de mi estado? ... Realmente no me gusta dar especificaciones sobre nada referente a mi, mi manía de dejarlo todo en el misterio, es un mecanismo estúpido de seguridad estúpida. A la que no le voy a dar más relevancia en este escrito.

Muchas gracias por leerme.

10/3/09

Escribir por escribir.


Hablar por hablar, escribir por escribir.

Es hora de ponerse a escribir. Todo lo que me venga en mente. A veces creo, que... esa es la única forma para desahogarme. Todo por no seguir un diario. Si es que, los amigos no pueden estar ahí siempre, y yo no siempre puedo estar con el diario, así que... ahí lo tengo, olvidado. De todas formas le guardo cariño. Como decía antes... es hora de ponerme a escribir, igual a: por fin respirar y liberarme de todos mis secretos y oscuridades sin definir, por un momento al menos. No sé realmente cuales son todas las cosas que cargo a mis espaldas cuando salgo a la calle. Suelo llevar mi máscara, mis distintas personalidades bien catalogadas y organizadas para usar en cualquier momento, algo de maquillaje quizás para situaciones extremas y no más que muchas distintas parafernalias. Ah, y una máscara más, pero antigas para filtrar el aire que respiro de los demás. Demasiada nube tóxica. Y demasiados pensamientos prohibidos, tabúes, eufemismos, mentiras y al final conflictos... ¿demasiado complicado, no? Disfraces. Todos los días. Como algo normal y asumido. ¿Porqué?. Simplemente, y como algo cotidiano que pronuncio cada día: no es justo. (De la justicia hablaré otro día, que se las trae ella, la muy guarra). No es justo no poder ser una misma cuando quiero serlo. Juro que yo iría más desnuda por la calle, si pudiera. Me encantaría decir siempre la verdad. Y lo peor, sé porqué no lo hago. Os lo desvelaré si es que no lo sabeis ya, se llama: "miedo a la soledad" (por cierto que odio utilizar las comillas, como si se creyesen especiales las palabras por llevarlas encima, son como dos hombreras ochenteras pero que ellas (el círculo logístico de palabrería nacional de alta clase) califican de "cools"... ¡pues tomad!: """""""""""""""""""""""""""""""""""". ¡Jum!). (Perdón por el desvarío). Como decía, "miedo a la soledad". No os voy a explicar del todo qué es, aunque sí a que me refiero, o eso creo. Y es que, nunca vamos a pronunciar ni una sola palabra sin que temamos ser aceptados o no y por lo tanto abandonados por los que nos rodean o por el contrario amados. Es un miedo irracional que aprendemos a tener desde pequeñitos; cuando marginan a la gorda fea, al tonto raro, a la machorra, al nenaza, a cualquier persona diferente.

Yo, soy una persona que, si está en confianza, no para de hablar, de cantar, hacer tonterías o simplemente el vago. Por eso, cuando estoy a tu lado, estoy sumida en mil pensamientos, observándote, maravillándome, pensando lo estupendamente único y genial que eres, absolutamente callada, atada por el silencio, la timidez, contigo... no sé qué decir, está claro que, por quererte tanto y tener miedo a perderte.


- Esta es la primera vez que escribo definitivamente para el blog. Son observaciones personales que escribo tal y como me vienen a la cabeza, espontáneamente y evitando el fin estético. Aún me siento incómoda en este lugar; acostumbraba a escribir en un flog, donde me sentía más libre ya que a penas se le daba importancia al texto que se escribía si no a la foto; en cambio aquí el protagonista es el texto, ¡espero no quedar congelada a la hora de escribir por culpa de la tamaña presión!. Como muchas veces me ha pasado, jaja. Espero que disfruten, gracias. Absténganse de comentarios negativos, si es que los hay.

Lírika.

2/3/09

Lo que me trae el viento.

Este es el momento en el que me paro en el camino
miro atrás en el tiempo y entonces me imagino aquello que viví.
Me desplazo hasta tus ojos, de un gris metal y fino.
Me veo en ellos y entonces digo: que caprichoso fue el destino.
Que no me quiso cerca de tí.

Ni de tí ni de nadie, que yo quisiese.
Sólo hay montañas lejanas y un sol que se malsiente.
Unas miradas cerradas y las sonrisas congeladas.
Un haz de luz y una difícil vista en la frente.
Una bombilla apagada y una barrera ciega,
para la gente.


- Por ahora no estoy escribiendo textos específicamente para el blog, todavía tengo algunos conflictos mentales que solucionar. Próximamente lo haré. Mientras tanto voy publicando textos antiguos arbitrariamente. Espero que os gusten aunque no son demasiada cosa.

Gracias...