14/2/11

Cuentos


Echas de menos los susurros del averno, y yo te digo lo de siempre: que ¿qué más da? Al menos mi fortuna es infinita. No tiene sentido. Y aunque no pueda disfrutar lo más importante es mi desarrollo, quizás mi aspecto cambie de vez en cuando y también a veces mis actitudes, pero yo, yo no cambio: sigo siendo una niña pequeña. Yo no amo, porque no sé.

Ni si quiera busco esperanzas para ello. Sí, así estoy bien, he aceptado al fin mi monotonía y hallo el placer en el día a día y en algunos pequeños detalles. Pero sí, voy a admitirlo, estoy obstruida socialmente, y no diré más.

Estoy feliz o contenta de que algunas personas, sean cuales sean sus intenciones, se acerquen a mí. De tal manera es actualmente mi valoración personal en que agradezco estos actos casi anónimos porque a pesar de todo demuestran que estoy viva.

¡Y yo quiero vivir tanto! que a veces cierro los ojos y me imagino cosas desagradables.

Y esto si es verdad, veo como mis días pasan, cada vez quiero vivir más pero mi historia no avanza. Y que no me jodan los enamorados o los que al menos tienen actividad sexual/emocional.

Celebraré San Valentín mañana, porque yo, me quiero mucho.

PD: Me extrañó que nadie me preguntase sobre la entrada anterior, iba sobre la interpretación de Agatha Christie que hace Berto Romero.


Lírika.
¡Nuevo cuatrimestre!

5 comentarios:

  1. Muy bueno.
    Y te digo lo que muchas veces me digo a mi mismo, "si yo no me quiero ¿quién va a quererme?"
    PD: Soy Vandalf, VSG, Juanda (si, tengo mucho nombres, me pasa algo parecido como a Dios jajaja)

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  2. Yo seguiré siendo tu amado vandido de por vida y seguiré estando enamorado de esa niña pequeña (K)

    Guille.

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  3. Lirika, como muy bien te dije ayer en nuestra amena y estupenda comida, me ha gustado mucho, muy bien expresado y conciso, en el fondo es el pensamiento que tenemos todos los que no nos gusta San Valentín. Que clase tienes.

    Yohana, con amoh y lujuriah! (L)

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  4. Dentro de la concesión de lo absurdo, me parece que la incredulidad de la ignorancia está apelada al séptimo y quincuagésimo del orden primero del sentido apelado. La aceptación del sexo como materia de la inocencia, es el arte del sumo inquisidor. La unión perfecta es ante todo primordial.

    En resumen, creo que todo me parece correcto. Si si, todo corresto.

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