14/2/11

Cuentos


Echas de menos los susurros del averno, y yo te digo lo de siempre: que ¿qué más da? Al menos mi fortuna es infinita. No tiene sentido. Y aunque no pueda disfrutar lo más importante es mi desarrollo, quizás mi aspecto cambie de vez en cuando y también a veces mis actitudes, pero yo, yo no cambio: sigo siendo una niña pequeña. Yo no amo, porque no sé.

Ni si quiera busco esperanzas para ello. Sí, así estoy bien, he aceptado al fin mi monotonía y hallo el placer en el día a día y en algunos pequeños detalles. Pero sí, voy a admitirlo, estoy obstruida socialmente, y no diré más.

Estoy feliz o contenta de que algunas personas, sean cuales sean sus intenciones, se acerquen a mí. De tal manera es actualmente mi valoración personal en que agradezco estos actos casi anónimos porque a pesar de todo demuestran que estoy viva.

¡Y yo quiero vivir tanto! que a veces cierro los ojos y me imagino cosas desagradables.

Y esto si es verdad, veo como mis días pasan, cada vez quiero vivir más pero mi historia no avanza. Y que no me jodan los enamorados o los que al menos tienen actividad sexual/emocional.

Celebraré San Valentín mañana, porque yo, me quiero mucho.

PD: Me extrañó que nadie me preguntase sobre la entrada anterior, iba sobre la interpretación de Agatha Christie que hace Berto Romero.


Lírika.
¡Nuevo cuatrimestre!